Tratar de conquistar el mundo

El nació el Inglaterra, ella en Estados Unidos. Se conocieron por casualidad y juntos emprendieron una aventura que terminó aquí, en Colonia del Sacramento.
La historia de Tom Bardner y Kelli Landri.

DSC_0004COMO SE CONOCIERON?
Yo estudiaba en la universidad de Gales y el tercer año me fui de intercambio a la Universidad de Louisiana, en EE.UU. donde estudiaba Kelli, pero en realidad nos conocimos en un bar… A partir de ahí nos mantuvimos siempre en contacto pero cada uno siguió su vida, yo volví a Inglaterra y ella se quedó en EEUU.
Años después volví a Louisiana a visitar a un matrimonio amigo, y retomé contacto con Kelli. Desde ese momento no nos volvimos a separar.
COMO LLEGAN A URUGUAY?
Uff… es un historia muy larga.
Con Kelli nos casamos en el ‘94 y entonces nos quedamos algunos años en EEUU, luego nos fuimos a Londres a probar suerte, pero honestamente no encontramos una actividad que colmara nuestras expectativas y entonces decidimos irnos a Madrid a enseñar inglés. Yo ya había estado un año en Corea del Sur en esa profesión. En total estuvimos un año en España.
Un día decidimos salir a recorrer Centroamérica, siempre tuvimos esa fantasía…Nuestro primer destino: Antigua, Guatemala. Allí nos quedamos un tiempo y casi compramos un restaurante chino, pero no llegamos a concretar el negocio y seguimos viaje.
Próxima parada: Granada, Nicaragua, la ciudad más antigua del país y una de las primeras ciudades europeas en territorio continental americano. Allí abrimos nuestro primer hospedaje. Luego de dos años exitosos con el emprendimiento abrimos un segundo hotel al borde de una laguna volcánica, un lugar mágico, increíble, también en ese país.
En Nicaragua estuvimos 7 años, allí nacieron nuestros dos hijos (hoy de 12 y 9 años). Fueron siete años de una una aventura muy especial. El país es espectacular, la gente es muy cordial y alegre y vivimos muy buenos momentos allí, pero así y todo, la vida en general es dura, con grandes diferencias socio-económicas, un clima muy difícil para un inglés y el plus de que ya había que empezar a mandar a los niños a la escuela y no encontrábamos nada adecuado para ellos. Entonces decidimos que era la hora de continuar el viaje.
Estábamos entre Argentina o Uruguay. De hecho visitamos Las Cumbres, Córdoba y nos pareció un lugar muy lindo pero demasiado aislado para el turismo y con los chicos. Al tiempo y por recomendación de un amigo vine solo a visitar Colonia, mi familia se quedó en Nicaragua.
Me gustó la ciudad, compré una chacra y mientras hacía algunos arreglos me quedé un tiempo en una pequeña posada en el barrio histórico que casualmente estaba a la venta, se llamaba “Casa de Los Naranjos”
Días después volví a Nicaragua y con Kelli vendimos casi todas nuestras propiedades y en febrero de 2007 volvimos todos juntos a Colonia ya a vivir en la chacra que habíamos comprado.
Me acuerdo que llovió todo el mes, todo febrero. LLovía sin parar, fue terrible, Kelli se quería volver. Pero por suerte todo salió bien, la lluvia se fue, los chicos empezaron las clases y nos integramos muy bien a la sociedad.
Luego de seis meses de negociaciones, a fines de 2007 compramos la posada donde me había quedado. En 2008 comenzaron con las reformas y a fines de 2009 abrimos las puertas ya bajo el nombre de EL CAPULLO.
CUAL FUE LA MAYOR DIFICULTAD QUE ENCONTRARON A LA HORA DE INSTALARSE COMO NEGOCIO?
Sin dudas que la ubicación del hotel, en pleno Barrio Histórico es una gran ventaja, pero por otro lado, la Comisión de Patrimonio nos ha hecho las cosas muy difíciles. Cada vez que tienes que mover una piedra hay que llamarlos para que vengan y se fijen si se puede o no se puede hacer tal cosa. Es realmente muy complicado y desalentador para el inversionista.
COMO CAMBIÓ SUS VIDAS EL CAPULLO?
Después que salimos de Nicaragua, estuvimos casi dos años sin una actividad fija, sin un trabajo. Si bien estábamos construyendo en la chacra, lo cual es un trabajo, no teníamos una actividad comercial. Una vez que abrimos la posada, empezamos a tener una rutina, a involucrarnos con la sociedad, con los vecinos, los comerciantes, yendo al supermercado, a la barraca a comprar cosas como hace todo el mundo. Y el hecho de ser extranjero hace que la gente te reconozca más fácil una vez que que te ve. La familia se integró muy bien a la sociedad, fue muy fácil y mis hijos se hicieron de muchos amigos en el colegio casi de la noche a la mañana.
POR QUÉ ELIGIERON ESE NOMBRE PARA LA POSADA?
En realidad, al principio se nos ocurrieron dos o tres nombres para ponerle a la posada, pero resultó que ya estaban registrados, así que tuvimos que desecharlos. Entonces pensamos que la posada era algo que visto de afuera era algo muy simple, con una puerta normal, como una casa de familia que no dice nada, pero una vez que se entra, todo se abre, la casa se despliega con sus jardines, su piscina, su enorme claraboya… es como un pequeño mundo, un pequeño paraíso con mucha intimidad… como un capullo.
CUAL ES EL SECRETO DEL ÉXITO DE LA POSADA?
Bueno, en primer lugar tenemos la suerte de contar con Pablo, quien ha sido un gerente fantástico. A eso le sumamos que la posada está ubicada en pleno centro turístico de la ciudad como es el Barrio Histórico. Es un edificio antiguo pero a la vez con un reciclaje muy moderno. Tenemos un gran patio bien verde, con mucho césped, árboles y plantas, una piscina y estacionamiento privado. Creo que somos la única posada en la zona que puede ofrecer todos estos servicios. Por otro lado, la gente que viene aquí se siente muy cómoda con nosotros. Acá el ambiente es muy descontracturado, esto es una casa de familia más. Hay un mueble lleno de juguetes para niños y mientras los padres desayunan los hijos juegan en el piso, van y vienen de la calle, todos están muy desestresados. Otra cosa que es fundamental es actualizarse. Nosotros tenemos mucha presencia en la web, sitios de reservas, internet móvil, mapas, etc. Hay que estar muy alerta de los cambios y las tendencias.
TENIENDO EN CUENTA SUS VIDAS DE VIAJEROS, TIENEN PENSADO SEGUIR CON LA COSTUMBRE O YA SE HAN INSTALADO EN URUGUAY DEFINITIVAMENTE?
Nosotros cada vez que llegamos a un lugar tenemos la intención de quedarnos, pero haciendo un balance, vemos que han sido 15 años de viajar por Sudamérica. Kelli lleva 20 años fuera de su país, sus padres ya son muy mayores y ya no pueden viajar tanto, no sabemos cuantos años más nos queda para disfrutar de la familia. Además, los niños están a punto de ingresar en la adolescencia y si mañana decidimos irnos va a ser todo mucho más difícil. Viendo todo ese panorama, yo creo que en breve llegará la hora de volver a casa y de asumir que se ha cumplido un ciclo para comenzar otro.

Posada EL CAPULLO queda en 18 de Julio 219, Barrio Histórico, Colonia del Sacramento.
www.elcapullo.com/

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